Cruceños en el exterior extrañan la comida, a su gente y desean una Santa Cruz más limpia, segura y moderna

A diario siguen las noticias del país y también se preocupan por lo que sucede en Santa Cruz. Vienen cada cierto tiempo a visitar a sus familias y en cada oportunidad es difícil que no hagan comparaciones entre sus lugares de residencia con su lugar de nacimiento.

Son cruceños y viven en el exterior desde hace muchos años. Pero ni el tiempo ni la distancia hacen que olviden el calor de su terruño, menos aún, el sabor de sus comidas típicas. Trabajan, estudian y progresan en tierras que ya los han adoptado pero nunca dejan de sentirse cambas o bolivianos. A diario siguen las noticias del país y también se preocupan por lo que sucede en Santa Cruz. Vienen cada cierto tiempo a visitar a sus familias y en cada oportunidad es difícil que no hagan comparaciones entre sus lugares de residencia con su lugar de nacimiento.

Directo Noticias se contactó con cruceñas y cruceños que se fueron a otros países en busca de mejores oportunidades, pero como dice la canción de Percy Ávila: “me amarra la tierra con fuerza ‘e güembé”, ellos no pueden dejar de volver, de pensar, de saborear y de añorar una mejor Santa Cruz de la Sierra para todos.

Katherine Pamela Núñez vive en Boston, Estados Unidos, desde hace 19 años. Allí formó una familia y construyó su hogar. Lo que más extraña es la hospitalidad y el carácter alegre y emprendedor del cruceño; “cada semana, preparo majadito en mi casa para hacerle honor a Santa Cruz” comenta. A Katherine le gustaría ver a nuestra ciudad más limpia, lamenta que haya mucha basura en las calles y que las áreas verdes sean muy descuidadas.

En ese mismo país, pero en el estado de New York, vive Claudia Mendoza desde hace 22 años. Allí estudió, formó su hogar y ahora trabaja en la cadena Telemundo. Mendoza dice que lo que más extraña de Santa Cruz, aparte del achachairú, es el sonso y el masaco; “pero también su gente, especialmente mi familia y mis grandes amigos que son también como familia. Extraño sentir el cariño cercano de esas personas que quiero tanto y aunque el destino me ha dado la oportunidad de poder ir a verlos, siempre el tiempo es bastante corto, mi corazón los extraña” dice. Al igual que Katherine, Claudia quiere ver una Santa Cruz más limpia y que los edificios históricos como la Catedral, siempre luzcan impecables. “Nuestro centro puede ser aún más bello. Mi corazón, mi mente y mi ser siempre serán y estará junto a mi bella tierra camba”, afirma.

Romer Adhemar Montaño vive en Madrid, España desde hace más de 20 años. Viene a Santa Cruz cada cierto tiempo para visitar a su familia, es lo que más extraña. “Pero también extraño la hospitalidad de mi gente bella, la comida típica y los paisajes hermosos de Santa Cruz”, asegura. Si algo pudiera cambiar en Santa Cruz, Romer apunta a la educación, “Me gustaría que en la enseñanza de los colegios valoren más nuestra cultura y nuestra identidad que es el patrimonio de nuestra ciudad”.

A 1,650 kilómetros de Madrid se encuentra Ginebra, Suiza. Allí vive Sandra Cabrera, una profesional cruceña que viajó a ese país hace 10 años por una especialización y terminó trabajando y formando un hogar. Lo que más extraña Sandra es su familia y el sabor criollo de la comida y de los horneados, especialmente el sonso. Entre los deseos de Sandra para ver una Santa Cruz mejor está la seguridad ciudadana, “Santa Cruz es una ciudad hermosa pero necesita ser segura para atraer a más turistas”, dice.

Y por último en Shanghái, China, estudia desde hace 4 años en la universidad pública de esa ciudad, Orlando Roca. Lo que más extraña Orlando es el churrasco con un buen corte de carne y la tertulia con la familia y amigos los fines de semana. Extraña también la fraternidad y solidaridad que caracterizan al cruceño. A Orlando le gustaría que mejore el tráfico vehicular y que los recursos que genera Santa Cruz sean mejor invertidos en infraestructura vial moderna y en desarrollo humano, “dicen que Santa Cruz es la locomotora del desarrollo boliviano, pero eso no se ve reflejado en la ciudad que merecen sus habitantes, Santa Cruz debe estar a la par de ciudades cosmopolitas como San Pablo, Buenos Aires o Santiago; recursos hay, solo falta voluntad política y que los políticos nos dejen de robar”, afirma.

Todos ellos aseguran que desde donde les toca, llevan los valores del cruceño y la verde, blanco y verde flamea siempre en sus corazones.